Escapada a Portugal desde la casa: Marvão, Castelo de Vide, Portalegre y Elvas
Desde De Paja y Barro, Portugal no es un viaje. Es cruzar La Raya. La frontera queda a un paso, y al otro lado se abre el Alto Alentejo: aldeas amuralladas sobre el granito, juderías medievales, ruinas romanas, fortalezas Patrimonio de la Humanidad y una piscina de río donde bañarse en verano.
Hay plan para una mañana y hay plan para varios días. Estos son nuestros favoritos, todos a un paso de la casa.
Marvão, el balcón del Alentejo
Marvão corona un risco de la Serra de São Mamede. Se ve de lejos, blanca y ceñida por su muralla. Cruza la puerta y piérdete por sus callejuelas encaladas hasta el castillo, con su aljibe y unas vistas que en día claro alcanzan Extremadura entera. Merece la pena entrar en la Igreja de Santa María, hoy pequeño museo del pueblo, y asomarse al pelourinho. Si vienes en noviembre, coincide con la Feira da Castanha, la fiesta de la castaña. Es de las aldeas más bonitas de Portugal y de las más cercanas a la casa: alrededor de media hora en coche.
Portagem y su piscina fluvial
Al pie de Marvão, junto al río Sever, está Portagem. Aquí se cruza la vieja ponte de piedra y se abre la praia fluvial, una piscina natural de río con arena, césped y sombra de árboles, con su cafetería al lado. Es el mejor plan de agua cerca de la casa: aguas tranquilas, poca profundidad para los niños y ni rastro de multitud. Un chapuzón a menos de una hora, sin madrugar ni pisar la autopista.
Castelo de Vide, la Sintra del Alentejo
A pocos kilómetros, Castelo de Vide sorprende por su verde. Su joya es la judería, una de las mejor conservadas del país, con la sinagoga medieval en lo alto y calles de casas con portadas góticas. Baja luego a la Fonte da Vila, la fuente renacentista del centro, y sube al castillo por la parte vieja. Es tierra de aguas: sus manantiales dieron fama termal al pueblo. Y si buscas otro baño, cerca queda el embalse de Póvoa e Meadas, con su propia playa de río.
Portalegre: corcho, tapices y palacios
Portalegre, capital del Alto Alentejo, es ciudad de casas nobles levantadas con el dinero del corcho y la seda. No te pierdas la Sé, su catedral, y sobre todo la Manufactura de Tapices, donde se tejen a mano obras que han viajado a museos de medio mundo. Los amantes de las letras tienen el Museo José Régio, casa del poeta. Es, además, la puerta al Parque Natural de la Serra de São Mamede.
Elvas, fortaleza Patrimonio de la Humanidad
Más al sur espera Elvas, una de las ciudades fronterizas más impresionantes de Portugal. Su cinturón de fortificaciones abaluartadas, en forma de estrella, es el mayor sistema de baluartes de foso seco del mundo, y le valió ser declarada Patrimonio de la Humanidad. Rodéalo asomándote al Forte de Santa Luzia y al Forte da Graça, y no te vayas sin ver el Acueducto da Amoreira, kilómetros de arcos sobre la llanura. De recuerdo, una caja de ameixas de Elvas, las ciruelas confitadas que son gloria de la ciudad.
Más planes en el Alto Alentejo
- Ammaia. Junto a Marvão asoma una ciudad romana. Termas, foro y un pequeño museo en pleno campo, casi para ti solo.
- Nisa. Tierra de barro y de queso. De aquí salen los barros bordados, cerámica cosida a mano, y un queso con denominación de origen que merece parada golosa.
- Alter do Chão. Su coudelaria cría desde 1748 el caballo Alter Real, de sangre lusitana. Verlos en el picadero, junto al castillo del pueblo, encanta a los niños.
- Crato y Flor da Rosa. El monasterio fortificado de Flor da Rosa, de los caballeros hospitalarios, hoy convertido en pousada. Piedra, silencio y buena cocina alentejana.
- Serra de São Mamede. El parque natural que rodea todo esto. Rutas a pie, buitres en el cielo y noches oscuras para mirar las estrellas.
¿Y el mar?
Si te tira el Atlántico, la costa de mar más conocida de este lado es Nazaré, famosa por sus olas gigantes y su viejo puerto de pescadores. Se puede hacer de ida y vuelta en el día, pero con tiempo: conviene salir pronto y no tener prisa a la vuelta.
Bueno saber
Todo queda al oeste, cruzando la frontera. La Raya se pasa sin más: lleva el DNI y recuerda que en Portugal la hora va una menos que en España.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se tarda en llegar a Portugal desde la casa?
El primer pueblo portugués, Marvão, está a alrededor de media hora en coche.
¿Dónde bañarse cerca?
En la piscina fluvial de Portagem, al pie de Marvão, a menos de una hora de la casa.
¿Hace falta pasaporte o pasar control?
No. Es espacio Schengen, se cruza sin control. Basta con el DNI.
¿Se puede ir y volver en el día?
Sí. Marvão, Portagem, Castelo de Vide, Portalegre y Elvas son perfectos de ida y vuelta. Nazaré también, pero saliendo temprano y con el día por delante.
La casa, punto perfecto entre España y Portugal
Lo mejor de todo esto es de dónde sales. Nuestra casa rural en Valencia de Alcántara está justo en La Raya, con Extremadura a un lado y el Alentejo al otro. Por la mañana desayunas mirando la dehesa, cruzas a comer bacalhau a Marvão y vuelves a bañarte en la piscina al caer la tarde. España y Portugal, sin cambiar de cama. Pocos sitios te dejan tener los dos países a tiro y volver siempre al mismo silencio.
¿Te vienes a descubrir los dos lados de La Raya
desde una casa de paja y barro?